lunes, 8 de agosto de 2011

SOBRE PRINCESITAS DISNEY Y LA PUTA MADRE QUE LAS PARIÓ

Que monas van estas chicas siempre, ¿verdad? y qué limpias, hacendosas y amitas de sus casitas las princesas Dinsey. Y que conste que no hablo de las muchachas del congelao, fantástica chirigota del 2009 y muy recomendable, yo hablo de las auténticas pavisosas de nuestro primo Walt, que está tan ricamente congelado entre las croquetas y los findus y claro, al hombre ya se la sudan los mensajes que lanzan sus criaturitas:

Y para el que no sepa inglés, traduzco. Agarraos, que vienen curvas,atención a las perlas:

“Las chicas monas ni siquiera necesitan estar vivas para que el príncipe macizorro de turno les preste atención” (Bella durmiente)

“De primeras parece horrible eso de ser tan cuca y estupenda y que otra mujer se vuelva loca de celos y decida matarte, pero no te preocupes, una vez que atraigas a un hombretón gracias a tu belleza, él se encargará de protegerte” (Blancanieves)

“Tu valor político como mujer se reduce a estar soltera y disponible” (Jasmine)

“La apariencia no importa, lo que cuenta está en tu corazón, en el interior. A menos que seas una tía.” (Bella)

“Puedes escapar de un ambiente horrible encalomándote un pavo forrado de pasta si eres lo suficientemente resultona” (Cenicienta)

“No pasa nada abandonar a tu familia, transformar drásticamente tu cuerpo y entregar tu mayor talento para conseguir a un hombre. Una vez que te vea tu carita de pitiminí, sólo el hechizo de una jodida bruja podrá apartarlo de ti” (la sirenita)

¿Es o no es para liarla? La única que se salva es Cruella de Vil, que por lo menos tenía un corte de pelo en condiciones, así ochentero, y fumaba como una carretera, pero claro, los ecologistas, las ligas antitabaco y demás cantamañanas se nos echan encima. O la bruja de la sirenita, Úrsula, que además de un increíble parecido con Paquita la del Barrio era (casi) abiertamente bollera, o el look dragqueenero de Maléfica, mala malísima y su compañera la madrastra de Blancanieves, aunque la de Blancanieves luego se estropeó, que parecía la abuela de Triana Pura, pobrecita mía... Pero a donde vamos, que estas sí que tienen poder, capacidad de decisión, libertad de acción, libertad, independencia, de todo. Vale que son malas como un dolor, pero claro ahí está el truco: niñas, aprendedlo desde pequeñas, una mujer que no necesite a su correspondiente príncipe azul y vaya a su puta bola es una bruja. ¿A que es bonito el mensaje?

¿Que porqué me pongo así? Entre otras cosas porque niñas como mis sobrinas están creciendo con estos ejemplos... Ya no hablo del heterocentrismo, que me voy a quedar con las ganas de ver a una princesa de cuento que sea lesbiana (Xena no sé si cuenta, pero algo es algo) pero coño, no sé, al menos una que no sea un puto florero. ¿Por qué no hay princesas en silla de ruedas? ¿o gordas? Al menos desde hace unos poquitos años no son todas arias, mire usted qué avance, a lo mejor nos sorprenden de aquí a poco con alguna que tenga voz y voto.
Y ya otro día hablamos de Barbie,...

PD. Y para cuentos de princesas el de Diana y Camila Parker, otro día le echamos mano, y como dice mi amigo Luis, si jugamos a las princesas me pido cualquiera menos lady Di y Grace Kelly, jaja

2 comentarios:

Andrea dijo...

Muy buen comentario.
Seamos brujas pues :D

Don Quijote de Bolonia dijo...

Si ya puestos a desmitificar princesas...
http://www.fallenprincesses.com/