miércoles, 9 de noviembre de 2011

SOBRE CERDITOS FEROCES Y LOBOS MÁS QUE INOCENTES

Se me ocurre que a lo mejor el lobo feroz no mató a los tres cerditos para comérselos o por pura maldad, puede que los cuatro fueran compañeros de piso y el pobre lobo estuviera hasta sus lobunos cojones de encontrarse pilas de platos sucios cuando iba a cocinar, o que se hartase de entrar al baño como quien cruza las marismas de Doñana con el agua hasta los tobillos. Y sinceramente, no creo que haya jurado en el mundo que le pudiese condenar por responder así. Fue en defensa propia.

1 comentario:

Cristina dijo...

Uy, el maravilloso mundo de compartir piso. Siete años estuve, y juré que nunca más (a menos que no tenga otra opción, tal como vender un riñón).

¡Ánimos, lobo víctima!